La vacumterapia es un procedimiento no invasivo, mecánico mediante aparatología que permite “succionar” la piel y los tejidos que se encuentran debajo de la piel, de manera tal que realiza una situación de masaje de presión negativa, empujando los tejidos y la piel desde el interior al exterior. Esta técnica se suele utilizar como una alternativa para eliminar la grasa localizada del cualquier parte del cuerpo y como complemento de la técnica de cavitación con los mismos fines.

¿Cómo actúan los aparatos de vacumterapia?

Básicamente se reconocen dos mecanismos:

• Un mecanismo de aspiración modulable que hace que se forme un pliegue cutáneo, produciendo de ésta manera un estiramiento de las fibras conectivas debajo de la piel.

• Un segundo mecanismo de “enrollamiento – desenrollamiento”, gracias a los rodillos que posee la máquina, para permitir el desplazamiento del pliegue cutáneo sin producir fricción, es decir sin producir trauma alguno, de allí su carácter no invasivo.

¿Qué efectos se logran con éste tratamiento?

Basados en el concepto de terapia subdérmica no invasiva, se logra un efecto de calor local, vasodilatación y drenaje linfático.

Al producir vasodilatación se logra incrementar la circulación 4-5 veces más en la zona tratada, demostrado mediante eco-doppler.

Por otro lado, igualmente se ha comprobado que produce estimulación de la producción de colágeno y reestructuración de la dermis, requiriendo para ello por lo menos 10 sesiones.

Por su efecto “anti fibrosis” es de mucha utilidad en aquellas áreas de celulitis fibrosas, demostrado igualmente ecografía.

El efecto lipolítico (reducción de grasa), se ha confirmado mediante microdiálisis en mujeres con celulitis, tras por lo menos 10 sesiones de tratamiento.

Una consideración a tener presente es que cuanta más sesiones, mejores resultados, requiriendo además sesiones posteriores de mantenimiento. La microcirculación y el aspecto grumoso de la superficie cutánea mejora ostensiblemente.

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