Es una luz producida por una lámpara de xenón, que se emite en pulsos de alta intensidad. A diferencia del láser, ésta luz se emite en diversas longitudes de onda comprendidas entre los 500 nm y 1200 nm. , de allí la gran versatilidad en cuanto a su uso en los diferentes tratamientos: fotodepilación, lesiones vasculares y lesiones pigmentadas.

Estos dispositivos de luz cada vez se renuevan y se modifican para mejora en los resultados, incorporando cabezales de cristal para concentrar la emisión lumínica, haciéndola más uniforme, lo que afecta en la eficacia y reduce los efectos secundarios que pudieran producirse. Además acoplan sistemas de refrigeración para conseguir reducir aún más la temperatura generada en la epidermis y con ello menos sensación de dolor, rojez e hinchazón.

Cuando la luz intensa incide sobre la piel en el caso del IPL se producirá siempre un efecto térmico y fotobioquímico.

En las lesiones vasculares como en las telangiectasias de las piernas (arañas vasculares), sobre todo aquellas finas y rojas, son de mucha utilidad los IPL. Igualmente aquellas que encontramos en el contorno facial.

Las lesiones vasculares tratables mediante IPL son múltiples y debido a la posibilidad de variación de la longitud de onda, filtros de corte, duración e intensidad de la energía y su forma de liberación, el numero de lesiones vasculares susceptibles de tratamiento es superior que con cualquier otro láser de forma individual.

IPL-facial